EL INFORMANTE: un caso de ética.

Hoy quiero iniciar con un nuevo segmento en la pagina, dedicado a películas antiguas que ya no tenemos en cartelera, pero que podemos recordar o debatir su temática. the-insider-1999-movie-poster Todos recordamos allá por principios de los noventas y si eres de más kilometraje, quizás en la década de los ochenta, aquellos anuncios que pasaban en la televisión, con los vaqueros montados en sus caballos galopando a toda velocidad por unos paisajes hermosos, y al final de cada comercial ellos encendían un cigarro. Probablemente hubo más comerciales de cigarros con otras temáticas, pero creo que esos son los que más recordamos.  Y también recuerdas que un punto del pasado toda esa publicidad dedicada a los cigarros, BUM!! Se esfumó. La película de 1999 dirigida por Michael Mann “El Informante” (The Insider) toca esos sucesos que desembocaron en un cambio que impacto de manera drástica a la industria tabacalera. Pero no solo eso, detrás de esta historia de demandas  entre una industria gigante contra ex-empleado suyo, está un relato sobre ética que toca muchos puntos, y levanta bastantes preguntas. 1348700098_1808550 La historia comienza cuando el Dr.Jeffrey Wigand (Russell Crowe) es despedido de una compañía tabacalera: Brown & Williamson. Después de su despido es buscado por Lowell Bergman (Al Pacino), uno de los productores de “60 Minutos” (un programa de reportajes de la CBS) para que le ayude a traducir unos documentos que se filtraron de las compañías tabacaleras; al principio Wigand se muestra renuente de ayudar a Bergman por su contrato de confidencialidad con B&W, ya que lo pondría a merced de problemas legales y prestigio.  Con la promesa de Bergman de no abandonarlo y apoyarlo, Wigand confiesa una verdad sobre los cigarros que hasta ese entonces no se había admitido; la nicotina era adictiva y los ingredientes químicos que se utilizaban en la creación de los cigarros ayudaban a volverlos más adictivos, uno de esos químicos era cancerígeno. Como suele suceder, en el proceso de adaptar una historia real a la gran pantalla se pierde un poco de veracidad y se le agregan algo de dramatismo. Pero no por eso deja de ser una historia emocionante y muy bien contada que pone entredicho la ética de bastantes partes involucradas. Todos los personajes e instituciones que forman parte de la historia son puestos a prueba por dilemas morales y éticos.

  • Las compañías tabacaleras decidieron mentir ante la ley sobre lo dañino y adictivo que resultaban sus productos todo para no dañar sus bolsillos, poniendo primero su situación económica a los daños de salud que le estaban generando a sus clientes; que a final de cuentas no los obligaban a comprar sus productos, pero si promovían su compra y mentían sobre lo dañino que podía ser.
  • Jeffrey Wigand le falla a su contrato de confidencialidad, pero en cierta forma se puede decir que es un hombre que se le presentan dos caras de la moneda: Infringir un contrato o no decir la verdad. Una opción no le afecta directamente pero representa un daño que afecta a terceros; y la otra opción expone una verdad que todos tienen el derecho de conocer pero que pone en peligro su integridad física y emocional, poniéndolo ante el escrutinio público.   Wigand se decide por el bien mayor; y por esa decisión es por mucho el personaje más manipulado y victimizado del filme.
  • La televisora CBS toma partido en esta historia, cuando Brown&Williamson amenaza con demandarlos por provocar las declaraciones de Wigand. A partir de ese momento, la CBS empieza a retirar su apoyo a la investigación de Bergman en el caso de las tabacaleras. Todo para evitar que esa demanda impacte en el valor monetario de la empresa, la cual pensaba ser vendida a Westinghouse. Al igual que la compañía tabacalera, los directivos de los noticieros de la CBS deciden irse por el factor monetario y no por el principio que debe regir en los periodistas: el compromiso con la veracidad.
  • Lowell Bergman, es la otra cara de la moneda. Mientras que el personaje de Wigand viene siendo la pieza clave que se encuentra a la merced del desprestigio de B&W y el abandono de la CBS; Bergman es la pieza que juega afuera del tablero, moviendo a sus contactos, sacando más información, etc. Sin embargo se ve forzado por los altos mandos de la CBS a quedarse cruzado de brazos en el caso; pero su fuerte compromiso de no abandonar a su informante lo ponen en la línea de perder su trabajo o llegar hasta el fondo del pleito.

“El Informante” me gusta porque es un filme con una historia muy bien contada, que se toma el tiempo de plantear el conflicto y envolver a todos los personajes en él;  y una vez que explota ese problema, la intensidad del conflicto termina dejándote bastante conectado a la historia, porque siendo sinceros, todos los dias nos enfrentamos a situaciones donde debemos decidir, la vida es de constantes decisiones y nuestro juicio siempre se encontrara con el dilema de buscar nuestro beneficio o hacer lo correcto. De eso trata esta película.

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3 comentarios en “EL INFORMANTE: un caso de ética.

  1. Una película en la cual te pones a reflexionar y te das cuenta que tan arraigados tienes tus valores, libertad moral, libertad de actuar, decisiones que aun sabiendo que te perjudican directamente, el compromiso a no hacer daño a terceros por callar una verdad dañina.

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