4 Lecciones de Negocios del Gran Woody Allen

 

Woody Allen es un hombre de negocios adelantado a su tiempo. El director ha utilizado las metodologías para generar modelos de negocio del siglo XXI (o sea, que se acaban de inventar) desde hace medio siglo. Sorprende lo mucho que se habla de sus escándalos y lo poco que se habla de su inteligencia empresarial. Astuto, atrevido, creativo e innovador: Allen le puede enseñar a todo emprendedor una larga lista de lecciones de negocios, aquí 4 de ellas.

  1. Crea, mide, aprende

La filosofía de emprendimiento de Sillicon Valley, sacada del método Lean Startup para crear modelos de negocio esbeltos, donde “nada sobre y nada falte”, que ha convertido a Facebook, Twitter, Foursquare y cientos de emprendimientos más en marcas internacionales, ya había sido puesta en práctica por el neoyorkino desde que empezó a hacer cine a mediados de los sesentas.

Los emprendedores deben aprender que tener un producto ideal requiere de paciencia y trabajo duro, y es importante siempre tener en cuenta que la visión está sobre todo en el proceso de tener un modelo de negocios consolidado; la falta de reconocimiento de estos principios es una de las principales razones por las cuales el 90% de las empresas mueren antes de cumplir cinco años. Allen desarrolló su producto con feedback y esfuerzo constante por 11 años antes de encontrar el nicho y el tipo de producto perfecto para su modelo de negocios; el cineasta pasó por una farsa de película de espionaje (What’s up, Tiger Lily?), un slapstick futurístico (Sleeper), una sátira de la literatura rusa (Amor y Muerte), entre otras curiosidades, antes de crear su obra maestra, Annie Hall, la que es probablemente la mejor comedia romántica de todos los tiempos. Una observación profunda de las relaciones en el siglo XX, con toques filosóficos y extremadamente divertida; Annie Hall se convirtió en el arquetipo ideal que el director seguiría aplicando por más de 40 años.

Si no mides, no aprendes.

  1. Optimiza

Con Annie Hall, Woody Allen determinó un estilo innegable que lo caracterizaría de por vida y lo aprovechó al cien por ciento. Para sus siguientes películas, Woody Allen comenzó a tocar los mismos temas que había usado en sus anteriores películas y les dio la estética y tono de Annie Hall; esto es algo tan cierto que es difícil no reconocer una película del director cuando te la topas en la televisión, inclusive si no has visto la película.

ah1

Con esto, Woody Allen nos enseña que cuando tienes una marca posicionada, vale la pena seguirla explotando de maneras que ya funcionaron anteriormente, pero siempre innovando de una manera u otra, como cuando hizo Match Point en 2005, en donde contó una historia tan parecida a la que contó en Crímenes y Pecados en 1989, que algunos críticos lo tacharon de copiarse a sí mismo; la diferencia está en la manera de cómo Allen quiso contar la historia, mientras Crímenes y Pecados nos acerca de tal manera a los personajes que sentimos sufrir lo que sufren y amar lo que aman; Match Point nos retrata una frialdad tan devastadora, que cuando la película termina, los escalofríos recorren tu piel.

Optimiza tus recursos, pero innova constantemente.

woody-allen-Text-Pic

  1. Sé productivo

Esta es la lección más sencilla y lógica de todas las que nos enseña Allen. El hombre ha dirigido 44 películas desde que comenzó en 1966, todos sus guiones los ha escrito en la misma máquina de escribir, tiene un proceso de reclutamiento y selección para sus actores y equipo tan eficaz que él mismo dice: “Si contratas a la gente correcta, les puedes dar las responsabilidades adecuadas, después puedes callarte la boca y esperar a que llegue tu cheque”.

A pesar que sus películas generan poco margen de utilidad, su productividad es tal que el hombre vale 70 millones de dólares.

No importa si tu producto te genera mucho o poco margen, recuerda que mientras más produces, más vendes.

  1. Ten una vida propia

Parece raro que alguien tan trabajador como Allen tenga tiempo para otra cosa que no sea hacer películas, pero de nuevo, los paradigmas mienten. En sus palabras: “No tengo mucha paciencia, por lo tanto, si no tengo paciencia para hacer otra toma si ya tengo lo que quiero, me gusta seguir adelante, terminar e irme temprano a casa”.

Woody Allen es el perfecto imperfeccionista; lo que le importa es el resultado, el objetivo final, y él sabe que el proceso debe ser esbelto y ligero, sin cargas extras (reales o psicológicas); esto es valioso para los emprendedores para que al final del día, cuando estén tan cansados que no puedan caminar, se den cuenta que dieron todo de sí y que vale la pena sonreír e irse a casa a descansar.

Finalmente, los dejo con otra frase del gran cineasta: “Si sólo trabajas de tres a cinco horas al día te puedes convertir en alguien muy productivo; la constancia es lo que importa. Llegar a la máquina de escribir todos los días es lo que hace que la productividad exista”.

Si te gusto este articulo, comenta y compártelo en tus redes sociales!

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s