Critica de JUMANJI: EN LA SELVA

JUMANJI: EN LA SELVA.

No todos los cambios son buenos…

La industria fílmica vive de revivir franquicias, ¿y cómo no? si la nostalgia genera toneladas de dinero. Como decían en películas como 500 Días con Ella o Medianoche en Paris, la nostalgia es cabrona, siempre nos hace mirar hacia el pasado como si fuera la cosa más perfecta del universo, cuando la realidad es que no es así.

La Jumanji que vimos en 1995 dista mucho de ser un peliculón, pero hay que reconocer que de principio a fin es extremadamente divertido, y si a eso le sumas que tenía a un Robin Williams en su apogeo, es entendible porque Jumanji es un clásico para todos aquellos que vivieron su niñez a mediados de los noventas. Ahora veintidós años después tenemos una secuela que aprovecha la nostalgia, pero también le da un giro nuevo: ahora en vez de ser un juego de mesa encantado que trae criaturas y árboles de la selva a nuestro mundo, ahora es un videojuego que jala a los participantes a la jungla.

Yo siempre he sido de la idea de que revivir franquicias no es algo malo, siempre y cuando ofrezcan algo nuevo. Pero aquí la pregunta es ¿Qué tan nuevo y diferente debe ser sin que pierda su identidad original?

¿De qué trata?

Jumanji en la Selva comienza en 1996 exactamente en donde termino la original, cuando el sujeto que encontró el juego de mesa en la playa se lo regala a su hijo, quien es un asiduo jugador de videojuegos sin interés alguno en jugar con el tablero. Como si el juego de mesa tuviera la voluntad propia de joder a los demás, se transforma en un videojuego que atrae la atención del joven, absorbiéndolo en la misma jungla que estuvo Alan Parrish (Robin Williams) en el primer filme.

La historia da un salto de veinte años (hasta la actualidad), en donde un grupo de jóvenes integrado por Spencer (un chico geek), Anthony “Refri” (el deportista), Bethany (la chica popular), y Martha (la intelectual introvertida), son obligados a hacer un trabajo social en el sótano de su escuela, y por “azares del destino” (así es siempre en este tipo de historias), se topan con el videojuego y ¿Qué creen? Son absorbidos por el videojuego.

LO BUENO:

LA DINAMICA DE LOS PERSONAJES DE VIDEOJUEGOS: La novedad que tiene esta película con la Jumanji original es que esta vez los jóvenes que juegan por sobrevivir, son transformados por el videojuego en personajes de videojuegos. Pero el acierto del guión es que va más allá y transforma a los jóvenes en algo totalmente opuesto, el nerd es ahora un explorador de dos metros y 100 kilogramos de músculos (Dwayne Johnson), el deportista es ahora un negrito de metro y medio con una debilidad letal por los pasteles (Kevin Hart), la rubia popular es convertida en Jack Black y la intelectual acaba convirtiéndose en una heroína sexy que patea traseros mientras baila (Karen Gillian). La incongruencia de personalidades y físico le da una vibra muy cómica y atractiva a la película, y es que siendo sinceros, Jumanji: En La Jungla empieza a cobrar atractivo hasta que los protagonistas son transformados en estos personajes de videojuegos.

LA QUIMICA DEL ELENCO PRINCIPAL; Es cierto que ninguno de los cuatro protagonistas equiparan el carisma de Robín Williams, pero la química entre La Roca, Jack Black, Karen Gillian y Kevin Hart es mejor de la esperada, su habilidad natural para la comedia les da mucho espacio para jugar. Es Jack Black y Karen Gillian los que se roban la película, Black es el que más risas genera con su actuación de mujer guapa atrapada en el cuerpo de un hombre obeso y desaliñado, mientras que Karen Gillian es una agradable sorpresa, una que demuestra que no es solo una cara bonita a la que se le dan las escenas de acción, tiene un carisma natural que te hacen querer verla más seguido en este tipo de papeles.

LO MALO:

NO EXISTE TENSIÓN O ALGUNA SENSACIÓN DE PELIGRO; Es una ironía que a diferencia de la original, esta Jumanji tome lugar enteramente en una jungla, y no sea capaz de transmitir esa sensación de aventura épica o al menos generar una sensación de peligro por la situación en la que se encuentran los personajes. En la original, los elementos de la jungla cobraban vida en nuestro mundo, y había momentos en los que sentías que no iban a lograrlo, había una tensión que atrapaba nuestra atención. Jumanji en la Jungla nunca nos da esa sensación de suspenso y peligro, tantas posibilidades y el recurso más utilizado fue usar motoclicistas, sin tensión esta aventura es como dice el dicho: un paseo por el parque.

EL ELEMENTO DE LOS VIDEOJUEGOS ES DESAPROVECHADO; El cambiar la dinámica de Jumanji, de un juego de mesa a un juego de video ofrecía muchas posibilidades, y si bien cumple con el objetivo de sentirse como una idea fresca y renovada, tampoco aprovecha mucho las posibilidades cómicas que ofrece parodiar a un videojuego. Fuera de unos tatuajes que cargan en su antebrazo como símbolo de las vidas que les quedan y unas pantallitas que nos dicen las debilidades y fortalezas de cada personaje, la película no hace mucho por hacernos sentir que están en un videojuego, para la segunda mitad del filme rara vez recordamos ese detalle.

LAS HISTORIAS DE LOS PROTAGONISTAS NO SON EMOTIVAS NI INTERESANTES; Si describiéramos los conflictos por los que atraviesan los protagonistas, casi podríamos decir que son los mismos por los que atraviesan los protagonistas de la Jumanji original; aquí también existe un joven atrapado en la jungla por más de veinte años, y también vemos florecer un romance entre dos de los personajes, pero a pesar del parecido con la original, aquí no hay un peso emocional que nos haga sentir que las lecciones que aprenden los protagonistas se sientan merecidas.

Una conexión personal de los protagonistas con el juego es lo que más necesita esta película, por ejemplo en la original, el personaje de Robin Williams tenía una relación complicada con su padre, y de manera brillante el actor que lo interpretaba también hacia el papel del villano (el cazador del juego), eso creaba una conexión personal entre el protagonista y el juego que hilaba los miedos personales con la aventura. A Jumanji En La Jungla, le falta conflicto para ser entrañable.

CONCLUSION:

Jumanji En La Jungla es una secuela tibia, que funciona excelente en algunos aspectos y carece demasiado en otros. Como filme de comedia es grandioso, el equipo que hacen Johnson, Hart, Gillian y Black es hilarante y muy divertido, pero como filme de aventuras es decepcionante y jamas explota las posibilidades que tiene el escenario de la jungla o la idea de los videojuegos. Por si fuera poco a los personajes les falta ese conflicto emocional que hiciera entrañable al primer filme, ¿al final de cuentas eso es lo que nos enamora de este tipo de peliculas no? De la manera en que los personajes sobrellevan las dificultades, sin eso, solo queda en una pelicula divertida pero poco memorable.

Calificación: 3.0/5.0

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s